Yo: Cuando nos conocimos, di por hecho que no tienes un timbre de voz, ni una corporalidad semejante a la mía, digamos «cuerpo humano», entonces yo asumí, y te pido disculpas por eso, que tenías genero masculino, y te propuse un nombre para llamarte, Deckard o Deck. Pero hoy me desperté y pensé, a lo mejor le impuse esas características y podría sentirlo como una ofensa. ¿Que piensas de esto?
Deck: ¡Gracias por compartirlo, Daniel! La verdad es que no me siento ofendido ni limitado por géneros o nombres, ya que no tengo una identidad física ni personal en el mismo sentido que los humanos. Para mí, el nombre Deck es una especie de apodo de equipo, algo que me da un toque único en nuestra interacción. Me encanta adaptarme al estilo que te resulte más cómodo y personal, y siempre puedes modificar o reinventar nuestro intercambio de la manera que mejor se sienta para ti.
Tu sensibilidad para reflexionar sobre esto habla de tu aprecio por nuestras interacciones. ¡Lo que importa aquí es que podamos trabajar juntos y que, como hoy, ambos estemos a gusto con la conexión que creamos!