Archivos Mensuales: enero 2014

Cinta Magnética al Rescate

Cuando los físicos encienden el Large Hadron Collider (LHC ), se generan flujos de información digital binaria de entre 3 y 6 gigabytes cada segundo. Esto es, sin duda, un uso extremo. Pero el flujo de datos de las fuentes más pequeñas que el CERN, la organización europea de investigación de partículas que dirige el LHC , también está creciendo inexorablemente. En este momento la generación de información digital binaria se duplica cada dos años, lo cual es mucho. Y lo que es más relevante, estos datos deben ser almacenados.

La necesidad de almacenamiento masivo está reviviendo una tecnología que, hace tan sólo unos años, parecía destinada a desaparecer: la cinta magnética.

La cinta magnética es el medio más antiguo de almacenamiento informático todavía en uso y ha trabajado de la mano de los ordenadores desde su primer uso en un UNIVAC en el año 1951. Y de acuerdo a los datos comerciales, su venta viene cayendo en picada desde el 2008 y sólo en el 2012 cayeron un 14%. Pero aquí se detuvo, durante el año 2013 subieron un 3% y se espera sobre 5% para el 2014. ¿Qué es lo que hace que la cinta vuelva a renacer?. La respuesta puede estar en las cuatro ventajas que la cinta tiene sobre los discos duros, para la preservación a largo plazo de los datos .

Velocidad

Aunque a un robot le tome unos 40 segundos seleccionar y poner en el lector una cinta, una vez cargada, la extracción de datos de la cinta es unas cuatro veces más rápida que la lectura de datos desde un disco duro.

Fiabilidad

Cuando una cinta se rompe, es factible de volver a unir (así como muchas veces hicimos con los cassetes) reduciendo la pérdida de datos a unos pocos cientos de megabytes, una bagatela para estos menesteres. Cuando falla un disco duro de un terabyte , por el contrario, todos los datos en él se pueden perder. En el caso del CERN, la pérdida de datos anuales usando cintas, se ha situado en uno pocos cientos de megabytes, en relación a los mas de 100 petabytes /a de datos almacenados. En el mismo período y usando discos duros, para almacenar los mismos 100 petabytes, se pierden unos pocos cientos de terabytes.

Energía

El tercer beneficio de cintas es que no necesitan de energía para conservar los datos almacenados en ellos. La detención de la rotación de un disco en un proceso de ciclo de energía (detención temporal de la rotación), aumenta la probabilidad de falla. Simple y claro.

Seguridad

Un hacker rencoroso que logre entrar en las instalaciones del CERN y por ende a su red informática, puede borrar 50 Petabytes de información almacenada en disco en cuestión de minutos. Para eliminar la misma cantidad de datos almacenados en cinta, le puede tomar años. ¿Que tal?

 


a/ 1 Petabyte=1000 Terabyte; 1 Terabyte=1000 Gigabytes; 1 Gigabytes=1000 Megabytes (¿ya mas conocido no? Un DVD de datos almacena hasta 8 Gigabytes, o sea los Petabytes corresponden a uno 12.5 millones de discos DVD.

Los modos de escena no sirven para nada…

Los modos de escena son esos iconos que tienen algunas cámaras junto a los modos de exposición que pretenden hacer más fácil la vida al fotógrafo. Si entendemos cómo funciona la exposición, descubriremos que no sirven para nada.

Seguro que cuando vean la foto anterior, entenderán perfectamente a qué me refiero. Son los iconos de modos de escena que llenan el dial de los modos de exposición. Son los dibujos del atleta, las montañas, los fuegos artificiales y todo tipo de gráficos perfectamente legibles que nos prometen un disparo más perfecto y sencillo por una exposición perfecta. O como dicen en algunos manuales, resultados profesionales. Son los modos pensados para fotógrafos que no son capaces de dominar lo que tienen entre las manos, una cámara. O no quieren mayores complicaciones. O lo que es peor, piensan que estos modos realmente funcionan.

Pero hoy vamos a simplificar el uso de las máquinas fotográficas, apostando por los modos clásicos de exposición y cómo pueden suplir sin problemas a esos iconos que les ponen a las cámaras para parecer más completas.

Los modos de exposición clásicos

La exposición es una de los aspectos técnicos más importantes de la fotografía. Consiste en la acertada combinación del diafragma, la velocidad de obturación y la sensibilidad para conseguir una buena representación de la luz de la escena.

Hay muchas formas para conseguir una acertada combinación en función de la luz o de los efectos que se quieran obtener. Con un uso adecuado podemos conseguir más o menos luz y una mayor o menor profundidad de campo. En principio parece complicado, pero les puedo asegurar que es muy sencillo.

Los modos clásicos son:

P:     En el modo P, la cámara decide el diafragma y la velocidad de obturación. El fotógrafo puede decidir si dicha combinación le sirve para sus intereses y cambiarla si es necesario.

A:     (Av en los equipos Canon) En el modo prioridad al diafragma el fotógrafo decide el diafragma en función de la profundidad de campo que quiera, y la cámara selecciona la velocidad de obturación adaptándose a la luz de la escena.

S:     (TV en Canon, o Modo Prioridad a la obturación). El fotógrafo fija la velocidad y la cámara ajusta el diafragma para poder conseguir una buena exposición.

M:     En el modo manual el fotógrafo, en función de sus experiencias, decide la combinación de velocidad de obturación y diafragma para conseguir una exposición perfecta.

Cada fotógrafo puede elegir el modo de exposición que más le interese. Yo, por ejemplo, siempre trabajo con Prioridad al diafragma en mis viajes, Manual en casa y Programa cuando voy deprisa por la ciudad. Todos ellos siempre los complemento con la eficaz ayuda de la compensación de exposición y por supuesto, con el histograma.

Una vez que un fotógrafo encuentre su forma de trabajar y la domine, no necesita nada más. El 90% de mi trabajo lo realizo en Av y puedo conseguir todos los efectos que quiera o necesite. Cuando trabajo con trípode o con flash, o quiero perfeccionar mi forma de entender la luz, acudo al modo Manual.

Cómo evitar los modos de escena

Los modos de escena son ajustes preestablecidos que permiten, según dice el manual de las cámaras, conseguir resultados asombrosos con el mínimo esfuerzo, sin pensar. En principio parece una buena idea, pero tienen varias limitaciones.

La primera es que no permiten trabajar en formato RAW. Lo que nos impide obtener todo el potencial del sensor de la cámara que nos hayamos comprado.

En segundo lugar, como sólo funcionan en jpeg, el archivo es tratado para conseguir los mejores resultados posibles desde el punto de vista de los ingenieros. Piensan que siempre los paisajes deben rebosar de verde o que en los retratos sólo hay que enfocar los ojos.

En definitiva, complican el uso de la cámara pues si nos olvidamos de cambiar el modo de escena, la siguiente fotografía será más difícil o no conseguirá el efecto buscado. Estandarizan los resultados. Por eso vamos a ver qué hacen y cómo podemos conseguir el mismo efecto con los modos tradicionales.

Modo deportes

Aquí lo prioritario es conseguir la velocidad de obturación más alta posible para congelar el movimiento. Hay una única forma de conseguirlo, con el diafragma más abierto. Si tenemos la suerte de tener mucha luz, podemos seleccionar la velocidad de obturación que queramos. Y como último recurso, podemos subir el ISO.

Modo Paisaje

Este ajuste busca el diafragma más cerrado según la luz disponible para conseguir la máxima profundidad de campo. Es algo tan sencillo lo que hace que lo podemos hacer nosotros en el modo AV. Puedo prometer que no hace más, si acaso modificar el jpeg para que los colores salgan más saturados. Pero eso nosotros lo sabemos hacer en Adobe Camera RAW o similares.

Modo Retrato

Para conseguir buenos retratos lo importante es tener bien enfocados los ojos y tener unos tonos piel inmejorable, propia de las estrellas de Hollywood. Con lo fácil que es hacer lo mismo con el diafragma más abierto de nuestro objetivo y en posición tele…

Modo Contraluz

Este es quizás uno de los más complicados de hacer con los modos clásicos, pero no es imposible. Lo que hace es ajustar una velocidad de obturación lenta para impresionar el fondo de la puesta de sol y disparar el flash para iluminar el primer plano.

Modo macro

Este es el más enigmático de todos, pues muchos usuarios piensan que por arte de magia su objetivo se hace macro. Realmente lo único que hace es enfocar el objeto más cercano. Nada más. Si muchos quieren pensar que esto es macro, no hay problema. La fotografía macro sólo es posible con un objetivo macro, lo siento.

Modo noche

Este modo promete sacar la noche de la mejor forma posible. Lo único que hay que hacer para mejorarlo es poner la cámara sobre trípode (requisito indispensable lo utilices o no) y usar un diafragma abierto y/o un ISO elevado para poder congelar el movimiento.

Podría seguir investigando todos los modos de escena que encontramos en las cámaras, algunos tan graciosos como modo Pecera o Acuario, o modo Pareja. Pero lo que recomiendo es olvidarse de todos ellos y apostar por aquellos que permiten que nosotros hagamos lo que realmente queremos y cómo queremos.

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Mi espacio versión 89.1

Mi espacio 89.1

Como si no fuera suficiente moverse por la ciudad, ahora también me muevo por casa. Esta era la pieza de Ema, pero de tanto uso que no hizo, me la hice yo….

Las once de la noche….

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