Twitter se convierte a menudo en un espacio de conversación con uno mismo en una habitación llena de gente.
Todas las entradas de: Daniel Cauas
Bienvenido Mate!!!!
Dale la vuelta a la tortilla
Pues bueno, no creo que sea necesario agregar palabra, si tal vez compartir….
IBM PS/1 de 1992
De cara a un nuevo cambio de casa, desempolvé mi primer ordenador Intel, un IBM PS/1 386 con 2 MB de Ram y 80 MB de Disco, Windows 3.1 y Diskettera de 1.44. Al encenderlo y esperar un rato, apareció el protector de pantalla. Y si, ya no creo en las casualidades, es un equipo que tuve guardado 18 años….
Entrevista de Ema a Constanza
Esta es la entrevista que hizo Ema a su tía pintora y grabadora!!!!!!
Mexico y las vacaciones de la familia de Ema
Frente a los sueños
El negocio de la vida, es la adquisición de buenos recuerdos.
Charlie Haden, Last Dance
Otro grande que se nos va, el 11 de Julio nos dejó Charlie Haden. Rebuscando entre mis discos, me doy cuenta que es un protagonista muy presente. Le tengo especial cariño a 4 discos:
- Beyond the Missoury Sky (con Pat Metheney)
- Sophisticated Ladies
- Jasmine (con Keith Jarrett)
- Last Dance (con Keith Jarrett)
Este último disco publicado el 1 de Junio de 2014, un mes antes de morir, y con un título ensombrecedor.
Mucha gente siempre amará su forma de tocar, pero nadie nunca lo imitará. Él era raro, verdaderamente original. De entonación perfecta, orejas grandes, el más cálido y cautivador tono en la historia del bajo en el jazz; y siempre musical. El mejor «partner» que un artista puede tener para sus proyectos. Si no pregúntenle a Keith Jarret, su entrada sincera y el profundo entendimiento los llevaron a crear dos tremendos discos como son «Jasmine» o «Last Dance».
Tenía fama de neurótico, obsesivo, un tipo raro… ni siquiera se le consideraba un auténtico virtuoso de su instrumento. Y, sin embargo, el mundo del jazz estaba unánimemente rendido a sus pies: “tocar con Charlie Haden es distinto a todo”, aseguraba Pat Metheney, para quien el contrabajista era el mejor compañero de escenario con el que nadie pudiera soñar. “Charlie no es un contrabajista de jazz, es… otra cosa. No toca notas, hace filosofía”. Un ilustre y filosófico pionero del free jazz.
Su idea de un jazz «descentralizado» le llevó a tocar a dúo con el guitarrista de fado Carlos Paredes y con el pianista cubano Gonzalo Rubalcaba. “Me encantaría tocar con Paco de Lucía”, declaraba con ocasión de su última visita a Madrid, “pero tengo entendido que es muy difícil”.
Sin duda que Haden sacó el contrabajo de detrás del escenario y lo hizo protagonista en sonido, forma, expresión, pasión y música.



